Con 60 años recién cumplidos, la popular actriz Sarah Jessica Parker sigue demostrando que ella es el ejemplo vivo de que el estilo y el buen gusto pueden ser algo atemporal.
La carrera de esta actriz de Ohio comenzó en el cine en 1983, pero lo cierto es que su fama mundial y la categoría de icono de la cultura pop se lo debe a su papel de Carrie Bradshaw en la serie televisiva Sex and the City (1998-2004), y que le ha hecho ganar cuatro Globos de Oro y dos Emmy, entre otros premios.

Las aventuras y desventuras sexuales y emocionales de esta escritora y sus tres amigas por la Nueva York de finales de los años 90 y principios del siglo XXI, fueron veneradas por una legión de seguidores y seguidoras de todo el mundo que creen fervientemente que Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda fueron, de alguna manera, abanderadas del empoderamiento femenino. Algo que es bastante discutible.
Sin entrar en mayor profundidad ni mayores conflictos, lo cierto es que la disfrutable comedia romántica creada por Darren Star (responsable de otros fenómenos televisivos como Beberly Hills 90210 y Melrose Place) no sólo encumbró a sus cuatro actrices, sino que las convirtió en referentes de la moda, sobre todo a Sarah Jessica Parker y su popular colección de zapatos de Manolo Blahnik.




Parker ha sido catalogada como un ícono de la moda por su estilo, sus gags y su personalidad arrolladora atrayendo la atención mediática. Sus múltiples apariciones en la Gala Met también han sido ampliamente publicitadas.



En la década de 1990, fue un verdadero referente estilístico, pasando sin esfuerzo de sus primeros papeles en cine y televisión a convertirse en una pionera del estilo. Ya fuera en la alfombra roja, con ropa informal o protagonizando Sex and the City, sus looks capturaron el espíritu de la década y fue inspiración para millones de mujeres en el mundo.