Habilidad, paciencia y un bisturí es lo que emplea Goku, un artista japonés que convierte los alimentos más sencillos en auténticas obras de arte. Esculturas que, por cierto, luego se come.

En el siglo XVI se convirtió en costumbre tallar la comida para darle un aspecto más apetecible antes de presentarla a los comensales. Este arte comenzó a llamarse "mukimono" (producto desnudo) y empezó a expandirse hasta llegar a otros países como Tailandia, donde también es una práctica habitual en algunos banquetes.
Cinco siglos más tarde el artista japonés Gaku ha elevado esta especialidad al máximo exponente con su habilidad tallando alimentos, hasta el punto de dejarnos con la boca abierta con algunas de sus obras. Se sirve de un X-acto (una herramienta parecida a un bisturí), su talento innato y, sobre todo, una paciencia infinita. Ningún alimento pone barreras a su imaginación: manzanas, brócolis, zanahorias, berenjenas, … todos pueden acabar convertidos en obras de arte.
El escultor nipón lleva meses fotografiando sus creaciones y subiéndolas a su Instagram, donde ya tiene miles de seguidores fascinados por su destreza. Os dejamos con algunos de sus ejemplares más destacados y llamativos, los cuales suelen tener un trágico final, pues el propio artista ha reconocido que se los come después de fotografiarlos. Porque al fin y al cabo, aunque decorados, no dejan de ser alimentos.
Fotografías por Gaku: Instagram













