¿Sois de esos que necesitáis que esté todo en su sitio al milímetro, que ordenáis la ropa en el armario por colores o tenéis distribuido todo en el baño y la cocina por tamaños u orden alfabético?
Si vuestro cerebro tiende a compartimentar, ordenar, organizar, colocar o dividir los espacios de una manera cuadriculada y metódica y, además, os va la gastronomía y el arte que puede hacerse con ella, vaís a gozaros mucho la obra de Adam Hillman.
Hillman es un amante de la comida, sus colores y sus formas pero, además, es un obsesivo del orden, las estructuras y los patrones y, por eso, sus pulcras y calculadas creaciones son irresistiblemente magnéticas y adictivas.
Casi todos en algún momento, poseídos por Marie Kondo, hemos limpiado y ordenado nuestras casas, nuestras habitaciones o nuestros armarios de manera extrema y, cuando hemos acabado, nos hemos sentado a contemplar la perfección.
Adam ha construido su obra en torno a esta idea y aunque en algunas de sus composiciones ha usado objetos como monedas o ceras de colores, el artista tiene debilidad por el juego estético que le proporciona la comida.
Así, Hillman propone que las frutas, los dulces, el bacon, las verduras o los huevos son los elementos más adecuados para crear fascinantes obras de arte que él mismo trocea y da forma como si de piezas de puzzle que encajan y ensamblan de manera asombrosa se tratasen.
Aunque parezca mentira, las creaciones de este fotógrafo foody no tienen retoque digital, dispone sus elementos gastronómicos y los envoltorios jugando con los colores y las siluetas;
Él mismo explica: “Recientemente me he enfocado mucho en el contraste de color y el degradado [...] he estado trabajando en composiciones con piezas cortadas que combinan una amplia variedad de objetos con tonos singulares sobre un fondo geométrico de papel cortado, como en SquaRED.
Y añade, “Estas nuevas piezas utilizan una variedad de objetos de formas y tamaños diferentes, unificados a través de líneas y colores implícitos, como lo demuestran las envolturas cortadas en SpectrYUM".
Es alucinante el sentido del espacio, las formas, las texturas y las tonalidades que tiene Hillman porque, cuando creeíamos haber alucinado suficiente con algunas de sus composiciones, flipamos con sus recreaciones de cuadros famosos de Van Gogh o Klimt.
¿Qué os provoca tanta perfección: ganas de ordenar, ansiedad, o hambre?
Adam Hillman: Instagram
