El erotismo empapado de rosa de Alicia Rihko
En la bañera, en la parte de atrás del coche, en una lavandería, en la ducha, bajo la lluvia y empapados en fluídos rosas. Cualquier sitio es bueno para hacer concesión plena al placer.
En la bañera, en la parte de atrás del coche, en una lavandería, en la ducha, bajo la lluvia y empapados en fluídos rosas. Cualquier sitio es bueno para hacer concesión plena al placer.
Tamotsu Yato fue una de las figuras que mejor estudió este fenómeno del imaginario colectivo japonés.
Muñecas accionadas con inteligencia artificial que ofrecen características que van desde conversaciones simples hasta movimiento en ojos, brazos y torsos.
Nuestro cuerpo, con sus curvas, recodos, cuevas, colinas y valles. Nuestro cuerpo de mujer, con su perfecta imperfección es un lienzo en el que amar, pero sobre todo, en el que amarnos.
Nos entusiasma que el arte de la ilustración también sirva para celebrar el sexo, la intimidad, la alegría de disfrutar de otro cuerpo.
Todo lo prohibido y lo políticamente incorrecto conviven en las ilustraciones de Barbier; fumaderos de opio, orgías, poliamor, homosexualidad.
Antonio Peinado es un ejemplo claro de que la pasión por algo, en este caso por la fotografía, es una sombra luminosa que no para de perseguirte hasta casarse contigo.
Serie fotográfica de John Willie sobre fetichismo en los años 50.
La organización Menage Life quiere conseguir el récord de mayor número de asistentes a una fiesta sexual.
Si pensáis que el punto de cruz es una técnica tradicional y trasnochada, que se quedó en los días de nuestras abuelas, tenéis que echar un vistazo a la obra de Zach Nutman para cambiar de opinión en menos de dos segundos.