Nos empeñamos en disfrazar todo objeto, persona o animal que se deje, pero nunca habíamos visto a alguien, al menos públicamente, que le haya dado por disfrazar a los penes. Los atributos masculinos también tienen derecho a disfrutar de una buena fiesta de carnaval.
La artista Soraya Doolbar (cansada de ver sólo tetas y culos) se ha especializado en fotografiar miembros viriles customizados como Donald Trump o Fidel Castro.

Con un flequillo tipo Donald Trump, con traje a lo Don Draper o con el gorro y bufanda a rayas dispuesto a camuflarse a lo ¿Dónde está Wally? Las posibilidades de vestir un pene son infinitas. Las mismas que opciones de fotografiarlo de forma ingeniosa existen.
"Mi proyecto se llama Dicture Gallery y es exactamente eso: una galería de fotos de pollas. Todas ellas con un toque artístico".

A Doolbar le surgió la idea hace años y para llevarla a cabo contó con la colaboración de varias amigos "solteros", apunta. "La calidad de estas fotos variaban de unas a otras dependiendo del tipo de imagen, pero también de la relación que tenía con los modelos. He de decir que las mejores solían ser la de chicos gays".

Como si una sesión de fotos con modelos profesionales, Doolbaz se ha especializado en acicalar penes y el principal objetivo queda claro: "divertir, crear algo gracioso y cercano entorno a la sexualidad de hombres y mujeres".

Doolbaz cree que estamos asistiendo a un "resurgimiento del pene": "El pene lleva representándose en el mundo del arte desde tiempos inmemoriales. Desde las estatuas griegas hasta el David de Miguel Ángel, ¿cuántas esculturas han lucido su pene?
Luego llegó la censura impuesta por las religiones que hacían tapar las partes pudendas con hojas de parra y similares. Pero ahora, con las nuevas webs de citas, por ejemplo, el pene al aire se ha vuelto a poner de moda en las fotos.
Y ella, según confiesa, lo único que pretende es "arrojar luz y humor sobre un tema que en muchos ámbitos sigue siendo tabú" y, de paso, "contribuir a la igualdad entre hombres y mujeres mediante el arte de la polla". ¡Viva Doolbaz y sus pollas disfrazadas!





