La hermosa agonía antes de la petite mort: expresiones orgásmicas

En Internet hay de todo y de lo que más hay, es de sexo, eso está claro. La oferta es muy variada y responde a todo tipo de filias. Hay páginas dedicadas a relatos eróticos, sitios con un listado infinito de vídeos pornográficos, redes sociales para conseguir sexo fácil y rápido, e incluso webs con emisión en directo de amateurs que transmiten desde su casa. Pero, ¿realmente satisface toda esta oferta la verdadera necesidad de quién busca estos contenidos? Según Beautiful Agony, no.

 

 

 

En 2003, Richard Lawrence y Lauren Olney se dieron cuenta de que todas estas páginas tienen siempre un contenido muy explícito, al alcance de una sola mano, pero deshumanizado y falto de naturalidad. Así que, se hicieron la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que realmente pone cachonda a una persona? Y llegaron a la conclusión de que era la expresión de la cara durante el clímax. Ni primeros planos de -naturalezas muertas-, ni guiones de pacotilla, simplemente el primer plano de una cara en el momento del orgasmo. Así nació la web Beautiful Agony.

 

teniendo un orgasmo

teniendo un orgasmo 2


El proyecto comenzó como comienzan muchos otros, con una excusa que sonaba elegante por si la idea no salía bien: “Esto es un experimento multimedia para probar la hipótesis de que el erotismo humano no se encuentra en el cuerpo, sino en la cara”. En 2004, el sitio web se estableció como página comercial y desde entonces hasta hoy, no ha dejado de crecer, extendiéndose su filosofía por todo el planeta.

 

teniendo un orgasmo 3

teniendo un orgasmo 4


Como en otros espacios web, el sitio se mantiene vivo gracias a la colaboración de sus usuarios, que se graban en vídeo durante sus masturbaciones para subirlo a la página. Hombres y mujeres mayores de edad participan en esta iniciativa como consumidores y creadores de contenido, regalando a absolutos desconocidos su intimidad y colgando para la eternidad sus caras de placer en Internet. ¿Vosotros lo haríais?

 

por Adela M. Sevilla via cromosomax

 

Cultura Inquieta logo