Un rincón de Barcelona que esconde una fina selección de arte erótico del Oriente y el mundo antiguo.
En la Rambla de Barcelona, justo enfrente del mercado de Boqueria, se encuentra un pequeño edificio que alberga una colección privada de arte erótico. El Museu de l’Erótica, es el primer museo en España en dedicarse íntegramente a la erótica y ofrece un paseo bastante atractivo por las distintas prácticas sexuales que se han producido en la historia de la humanidad.

Aunque en apariencia modesto y desaliñado, el museo es un jardín de los sentidos que vale la pena experimentar. El coleccionista claramente tiene una fijación con el Oriente y su onírica sensualidad: ahí se encuentran colecciones de Shunga japonés, el Kama Sutra hindú y maderas porno-talladas presentando las prácticas ordinarias del fascinante periodo Edo.
Eso sí, sabed que no son obras originales, sino láminas y copias.

Observar la actividad sexual de nuestros ancestros es siempre una experiencia arrebatadora; muchas de ellas se han quedado atrás en la historia (algunas que quizá la deberíamos retomar), y otras siguen siendo las mismas pero bajo una luz distinta. Y esta aventura transtemporal a través de estepa eróticas multiculturales, es espléndidamente guiada gracias al lenguaje universal por excelencia, el arte.
La estética de este lugar se contiene adecuadamente en su forma descuidada. Y se trata, sin duda, de un buen rincón para perderse en el archivo erótico de los placeres corporales.





Museu de l’Erótica: Web