Toshio Saeki y Fumie Taniyama ponen fin a los tabúes con su perversa erótica
Toshio Saeki materializó nuestros tabués carnales con mucho éxito en la década de los años 70.
Toshio Saeki materializó nuestros tabués carnales con mucho éxito en la década de los años 70.
Yuji Moriguchi es un artista con sede en Tokio. En su trabajo, se mezclan la pintura tradicional japonesa con el manga moderno.
El término shunga significa imágenes de primavera, un eufemismo para referirse al acto sexual.
El shunga es un género de estampas japonés que tiene como tema principal la representación del sexo de manera explícita y fetichista y está vinculado, principalmente, con la producción gráfica del período japonés llamado Edo (1603-1867).
El mundo de la ilustracion y la pintura son un campo en el que puede desarrollarse y plasmarse cualquier tipo de fantasía onírica relacionada a temáticas tan dispares como la política, la identidad sexual o la cultura pop que, sin embargo, tienen un nexo: la sociedad.
Encontramos en su obra erótica tiene paralelismos tanto con el clasicismo como con el Shunga japonés.
Las mujeres de Harukawa tienen genorsas y amplias curvas, sus formas redondeadas y pesadas abruman a los pequeños hombres
La obscena serie de pinturas del artista estadounidense Jeff Faerber basada en estampas japonesas de shunga tradicionales no se limita a captar la mirada de los grabados originales.
Respecto a su historia cultural y artística, Japón tiene una tradición sexual muy rica y con una mentalidad fabulosamente abierta.
La obra erótica de Katsushika Hokusai, conocida como shunga, revela un aspecto distinto de su genio artístico.