Aunque no lo percibamos en muchas ocasiones por los ritmos que nos impone la rutina, el desorden que podemos tener en nuestras casas y sitios de trabajo nos afecta al estado anímico.
Cuando sacamos tiempo para recoger la ropa, poner en orden nuestros escritorios o armarios, deshacernos de lo que no nos hace falta o sacar brillo a nuestros suelos y muebles, sentimos una satisfacción inmediata, una energía diferente que nos cambia la perspectiva.
Si alguien suele ser una persona organizada, vivir en una casa desordenada puede, a veces, ser una indicación de que podría tener depresión, según PsychCentral. En resumen, dejar que sus tareas se acumulen durante semanas y meses puede ser un reflejo de su confusión mental y emocional interna, sentirse abrumado y tener una falta total de motivación.
Vivir en una casa limpia puede ayudar a la salud mental, pero limpiar compulsivamente todos los días durante horas es potencialmente una señal de que se padece TOC (Trastrono Obsesivo Compulsivo): se está sacrificando tiempo que se podría pasar disfrutando la vida al máximo. La virtud está en el punto medio.
El orden de las cosas, en el más amplio sentido del concepto (físico y emocional), nos equilibra, nos reduce la ansiedad. Prueba de ello es esta galería de imágenes que muestra los "antes y después" de varias estancias y que nos reconfortan con sus extremas comparativas.
Usuarios de Reddit han mostrado sus habitaciones, cocinas, baños u oficinas antes y después de ponerse manos a la obra y dejar estos espacios como patenas. En r/ICleanedMyRoom y r/BeforeandAfter podéis disfrutar de estas relajantes y estimulantes imágenes. Abrid una botella de vino y disfrutad de la calma después de la tormenta.
