Jane Birkin y Serge Gainsbourg se conocieron en 1968, durante el rodaje de la película Slogan en París y en ese momento empezó una de las historias de amor más inolvidables e icónicas de las últimas décadas.
El hermano de la actriz de la sonrisa infinita y el flequillo perfecto, Andrew Birkin, decidió recoger en cientos de fotogramas los instantes mágicos de la pareja y ejerció así de cronista de las postales más familiares y entrañables de ambos durante sus 12 años de matrimonio.
Taschen publicó este albúm de fotografías, en su mayoría inéditas, en las que la pareja aparece retratada junto a Kate, hija mayor de Birkin; Nana, el bull terrier de Gainsbourg, y Charlotte, la hija de ambos.
Fotogramas llenos de felicidad, de naturaleza, de viajes, de comidas, de amigos, de niños y paraísos perdidos y bucólicos de una época joven y luminosa. Una serie de instantáneas colmadas de esa extraña belleza que hay en la nostalgia y en lo grandioso de lo cotidiano.
"No sé por qué era una pareja tan magnética, pero lo era. Es fácil atribuirlo al factor La bella y la bestia, pero sería injusto porque él era un hombre guapo de una manera rara.
Estar junto a Jane enfatizaba sus rasgos y a él le gustaba porque era un exhibicionista de su fealdad. Ante la cámara, ella siempre ha sido muy natural. Mientras que Serge cambiaba. Supongo que se equilibraban” Afirmaba Andrew sobre la pareja.
