Estar en los zapatos del señor Jorge Mario Bergoglio no debe ser nada fácil. Imaginamos que la gran responsabilidad que conlleva el ser Papa, el estar en el punto de mira de muchos cientos de millones de personas, para lo bueno y para lo malo, debe ser duro.
No obstante, al Papa Francisco nos estamos acostumbrando a verle con un semblante afable, cercano, sonriente. Aunque esta semana se le congeló la sonrisa y le vimos con una expresión profundamente seria, entre el abatimiento, la ira y el hastío. De tal guisa apareció acompañado del inefable Donald Trump. El Papa trataba de sonreír, pero su rostro era incapaz de articular la mueca. Sus enfrentamientos verbales y las profundamente diferentes opiniones que sostienen respecto a temas tan vitales como la inmigración, el derecho a la libertad de credo y sexual, el medio ambiente, etc etc, provocan que el punto de encuentro sea o una quimera o una farsa.
En cualquier caso, el rostro ausente y entristecido del Papa Francisco no pasó inadverido en Internet, por supuesto. Y han sido multitud la reacciones, a cual más simpática y ocurrente. Os compartimos unas cuantas.
Esta es la fotografía original, obra de la agencia de noticias AP (Associated Press). En ella observamos a un abatido, entristecido Papa Francisco. Su expresión es todo un poema...

La imagen ha desencadenado infinidad de ingeniosos comentarios y montajes fotográficos:
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Montaje de @Pasimolete
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h/t demilked