Cada verano, cuando el sol comienza a calentar la costa Norte del Océano Atlántico en EEUU, los agotados turistas acuden a la isla de Assateague.
Más de la mitad de esta isla de 60 kilometros de longitud pertenece a Maryland y el resto es parte de Virginia, pero toda ella es, básicamente, propiedad de los Mustang (caballos salvajes), que no tienen ningún problema en pasar el rato con los humanos.
Y eso es exactamente lo que hacen, con la mayor naturalidad.
Se los puede ver relajándose en la playa y paseando al lado de la carretera, pero al parecer su pasatiempo favorito es asustar a muchos turistas, comiéndose la comida que se han llevado preparada a la playa, y poniendo patas arriba los sitios de acampada.
Estos caballos (o ponis para algunos), se olvidan de sus traviesos actos una vez al año para protagonizar el Chincoteague Pony Swim. Este baño se ha producido cada verano desde 1925 y puede reunir hasta 40.000 espectadores.
via lostateminor
