No somos nada partidarios de que haya concursos y certámenes de belleza porque, quién dice lo que es bello y lo que no y quién impone los cánones o las medidas de lo que debe ser bonito o no.
Tras las polémicas que suscitan temas relacionados al aspecto físico, la cosificación de personas, la superficialidad o episodios oscuros en torno a enfermedades mentales como la anorexia o la vigorexia, estos concursos no se han suspendido porque han jugado a lavar su imagen.

Aunque realmenta la finalidad sigue siendo la misma, que gane el o la más guapa, de un tiempo a esta parte, los concursos de misses y misters se tienden a contextualizar en marcos como la concienciación sobre el cambio climático o causas de carácter benéfico.
Además, organizadores y jueces dan falsa prioridad a que los y las participantes tienen valores, principios y juicio crítico ante problemáticas actuales, intentando convencer al espectador de que eso es más importante que verlos desfilar en bañador y bikini y analizar con lupa sus esculpidos cuerpos.
Al margen de la controversia que nos provoca todo este mundillo irreal, nos ha llamado la atención el certamen Mister Global, un concurso de belleza masculino que el año que tuvo lugar en Tailandia hubo 38 candidatos que decidieron probar suerte en una final que se celebró en Bangkok con el tema Inspiring Gentleman.
"[...] de un tiempo a esta parte, los concursos de misses y misters se tienden a contextualizar en marcos como la concienciación sobre el cambio climático o causas de carácter benéfico".
En esta final, es realmente curiosa la parte en la que se realiza una exhibición de trajes nacionales en la que los representantes tienen la oportunidad de demostrar el patrimonio de sus países; el estilismo ganador es elegido por la historia y la cultura que tenga detrás.
Algunos cosplay son verdaderamente llamativos, podrían haber salido perfectamente de una nueva versión del Street Fighter, de una peli de Zack Snyder, podrían petarlo en la próxima Comic Con de San Diego o en los próximos carnavales de Río.
El concurso fue ganado por el coreano Jong Woo Kim, estudiante y modelo de 23 años que, claro está, se convertirá en un modelo inspirador para los hombres jóvenes de todo el mundo, en Embajador de Buena Voluntad Global y participará en proyectos ambientales y de caridad.
Por supuesto, la organización de Míster Global, como cuenta su portavoz Kitti Kamjunsa, recauda fondos para ayudar a los elefantes de Tailandia y su filosofía está basada en ser fieles a su defensa de la Conciencia Ambiental y las causa caritativas que, esperan, que sean inspiradas por estos ejemplos de hombres perfectos de grandes pectorales.













