No podemos evitar acordarnos de la escena del Diario de Bridget Jones, esa en la que aparece Colin Firth con un adorable jerséi de renos en la comida familiar para robarnos, literalmente, el corazón.
Ni feos, ni frikis. A nosotros nos encantan. Eso sí, si nos ponemos uno de estos mulliditos y navideños jerséis, podemos ser carne de cañón para el cachondeo en la cena familiar y estaremos expuestos a bajar cuatro puestos, por lo menos, en el ranking de personas respetables.
Viendo las fotografías de estos sujetos llevando esta invernal prenda, podemos deducir un par de cosas: Uno, que hay personas a la que se la pela el resto del universo y dos, que hay personas muy alegres a las que se la pela, también, el resto del universo. Vivan todos ellos y sus jerséis felices y calenticos.
h/t: Sad & Useless
