Hay gente que tiene la increíble virtud de poder dormirse en cualquier lugar y de cualquier forma. Personas que, casi rozando la narcolepsia, cuando son poseídas por Morfeo son capaces de echarse una cabezada en la más inverosímil de las circunstancias.
Dormirse en una biblioteca llena de gente, en un bar en hora punta, en los sillones de una discoteca mientras una pareja se da el filete encima de ti o rodeado de basura y plástico tras una fiesta apoteósica, son true stories, no son leyendas urbanas.
¿Estás agotado porque tus gatos te traen de cabeza?
En ese momento que el cuerpo empieza a relajarse pidiendo una tregua, que los párpados pesan como si la fuerza de la gravedad ejerciera su poder sin pausa y todo lo que se oye a tu alrdedor comienza a sonar como una masa que balbucea lejana, más vale tener una cama al lado o cualquier sitio es bueno para entrar en coma.
Viendo esta galería de fotos, es gracioso pensar en todo lo que los psicólogos dicen sobre la relación que hay entre nuestras personalidades y la postura que adoptamos cuando nos abandonamos a nuestros sueños. ¿Qué dirían esos expertos psicólogos de estos ejemplares somnolientes?
Lo único que tenemos claro, es que sería digno de una investigación saber por qué nos hace tanta gracia ver a la gente durmiendo. Si no nos creéis, intentad que no se dibuje una sonrisa en vuestras caras viendo estas capturas.
El niño narcolépsico que no volvió de la excursión en la granja rural
Es una suerte que tus colegas siempre apoyen tus sueños
Apostamos el cuello a que debajo de la revista está la misma cara
La risa nerviosa del gondolero y la cara de circunstancia es porque no sabe si respiran
Confirmadas sus sospechas. Su gato piensa que es una muñeca hinchable
Este libro debería ser un maldito best seller
Este capullo va a amanecer como el de La Metamorfosis de Kafka
Dormirte oliéndote la entrepierna, con los pies en alto y en la cabina de un avión, es dormir nivel Dios
Cuando llegas agotada de la clase de capoeira
Aunque no lo parezca
Escaquearse del curro para echar una pestañeja a las 12:00 h. y practicar técnicas de camuflaje a la 13:00 h.
Cuando reposas los conocimientos adquiridos sobre La Segunda Guerra Mundial y el exterminio judío
Por el día es Manolo, pero por la noche es Cisne Negro
Cuando te acuestas con las ganas de pedir la última
No está durmiendo, se ha caído del piso de arriba
Esperamos, de todo corazón, que no sufra de espasmos nocturnos
El milagro no es que pueda levitar, el milagro va a ser que pueda volver a andar
Tras una noche de desenfreno, buscar las llaves en el bolso puede dejarte exhausta
El resto de pasajeros de este vagón de metro, se debaten entre despertarlo o practicarle un exorcismo
