Un estudio concluye que nuestros sueños no son aleatorios
Soñar que se te caen los dientes o que intentas volar, no es algo que ocurra de manera aleatoria. Tiene una explicación.
Soñar que se te caen los dientes o que intentas volar, no es algo que ocurra de manera aleatoria. Tiene una explicación.
¿Te ha pasado que, después de alcanzar una meta muy importante, quizá un sueño que llevabas años persiguiendo, en lugar de sentir felicidad o satisfacción aparece una sensación de vacío difícil de explicar?
Aunque para mucho y muchas la falta de sueño sería catastrófica a nivel neuronal, para genios como Franz Kafka fue una revelación que le llevó a crear algunas de sus historias más famosas y rocambolescas. Ahora nos encaja todo.
El estrés de vida que llevamos, en el que los ritmos vitales son cada vez más frenéticos, nos puede llevar a notar que nuestra salud física y mental se resiente.
Un rostro más similar a un agujero negro o con numerosos cortes son algunos de los juegos visuales con los que la artista nos confunde y nos hace replantearnos qué es real y qué no.
Cunado tenemos pesadillas nos despertamos con la esperanza de que ese mundo al que nos hemos asomando durante el sueño, sea solo eso, un sueño, un espeluznante espejismo.
Dos de los grandes males del S.XXI son el estrés y la ansiedad y todos los trastornos que acarrean, entre ellos, en muchos casos, la falta del necesario sueño reparador.
Hay postales que nacen de los sueños más profundos en las que nos quedaríamos a vivir para siempre.
Dime cómo duermes y te decimos cómo son tus relaciones. La expresión corporal habla de nosotros, incluso, cuando estamos bailando a pierna suelta con Morfeo.
El sueño es un reflejo de cómo estamos realmente. Es un océano casi sin explorar que se encarga de sacar del subsconciente nuestros sentimientos más ocultos, los que se encuentran en el fondo abisal de nuestro cerebro.