Un estudio concluye que nuestros sueños no son aleatorios

Un estudio concluye que nuestros sueños no son aleatorios

Soñar que se te caen los dientes, que quieres correr y no puedes o que intentas volar sin emprender el vuelo definitivo, no es algo que ocurra de manera aleatoria. Tiene una explicación.

Seguro que en más de una ocasión, has tenido un sueño sin pies ni cabeza, del todo surrealistas, pero que sin embargo, tienen mensajes ocultos o significados simbólicos que tienen que ver con situaciones vividas, rasgos de tu personalidad o incluso hábitos. Así lo concluye un estudio.

El estudio ha sido llevado a cabo por científicos y especialistas de el instituto italiano de investigaciones IMT School for Advanced Studies Lucca.

La tentación de San Antonio. Salvador Dalí.

La investigación analizó más de 3.700 informes de sueños y experiencias de vigilia. Participaron 287 personas de entre 18 y 70 años. Durante dos semanas, se registró a diario lo que los pacientes vivían y lo que soñaban intentando encontrar conexiones entre la realidad y lo onírico.

Los científicos también recopilaron datos sobre hábitos de sueño, habilidades cognitivas y rasgos de personalidad con el objetivo de entender qué hace que unos sueños sean vívidos y otros confusos o difíciles de recordar.

Para analizar esta enorme cantidad de información, los investigadores usaron herramientas avanzadas de procesamiento de lenguaje natural. Estas técnicas permitieron estudiar el significado y la estructura de los sueños de forma sistemática.

Los resultados mostraron que el cerebro no se limita a reproducir la vida cotidiana durante el sueño. Por el contrario, transforma esas experiencias. Por ejemplo, escenarios familiares como oficinas, hospitales o casas aparecen reimaginados, no copiados. Lo mismo ocurre con personas que puedes reconocer en el contexto de un sueño como un amigo conocido o un familiar, pero guardar otro aspecto o ni siquiera tener cara.

Esto demuestra que el cerebro combina recuerdos con eventos imaginados o anticipados creando escenas nuevas, a veces surrealistas, que mezclan diferentes perspectivas. Este proceso sugiere que los sueños reconstruyen activamente la realidad.

La persistencia de la memoria. Salvador Dalí.

Sin embargo, no todas las personas sueñan de la misma manera. Quienes tienden a tener la mente errante más a menudo reportaron sueños fragmentados y en constante cambio. En cambio, aquellos que valoran los sueños y creen que tienen significado, experimentaron entornos oníricos más ricos e inmersivos.

Además, el estudio examinó cómo afectan los grandes eventos a los sueños. Durante el confinamiento por la COVID-19, los sueños fueron más intensos emocionalmente e incluyeron temas de restricción y limitación. Con el paso del tiempo y la adaptación psicológica, estos patrones se desvanecieron.

«Nuestros hallazgos muestran que los sueños no son solo un reflejo de experiencias pasadas, sino un proceso dinámico moldeado por quienes somos y lo que vivimos».

Valentina Elce, investigadora de la IMT School y autora principal del estudio.
El gran masturbador. Salvador Dalí.

La inteligencia artificial también jugó un papel clave. Los modelos de NLP capturaron el significado y la estructura de los sueños con una precisión similar a la de los evaluadores humanos. Esto abre nuevas puertas para estudiar la conciencia, la memoria y la salud mental a gran escala.

Te proponemos un ejercicio: la próxima vez que despiertes y recuerdes lo que has soñado, anótalo porque en lo que escribas podrás descubrir mucho más de ti de lo que imaginas.

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