A todos se nos encoge un poco el alma cuando nos encontramos un animal fallecido. El amor por la naturaleza de Amanda Stronza es tal que le ha llevado a crear esta pequeña tradición como una manera de honrar la vida de cada uno de ellos.

“Algunas personas me han preguntado por qué veo tantos animales muertos. Puede parecer que me aventuro todos los días a buscarlos, pero no. ¡Prometo que no lo hago! Sin embargo, casi todos los días me encuentro a algún ser muerto. Lo habitual es no verlo, es normal caminar o pasar junto a un animal muerto e ignorarlo, pero eso no significa que no estén", ha explicado la antropóloga, profesora y fotógrafa a Bored Panda.
Ella es una apasionada de la vida silvestre y de esas personas que viven y disfrutan de cerca los animales salvajes. Solamente hay que asomarte a sus redes sociales para darse cuenta de ello.

Los altares que crea en honor de los animales son tan bellos como desgarradores.
“Mi intención y esperanza al crear los monumentos es prestar atención y respeto a los animales que encuentro, como individuos, como seres completos que tenían vida propia”, explica Amanda. “Quiero notarlos, verlos, verlos realmente, no solo como “animales muertos ”, no como objetos. Comparten el mundo con nosotros, alguna vez tuvieron corazones y recuerdos palpitantes, miedos y locuras. Tenían familias. Al crear belleza a partir de sus muertes, espero ayudarnos a todos a verlos. Comparto las fotografías y sus historias no como una forma de sensacionalismo, sino más bien, para hacer lo contrario, normalizar”.

"Les digo que lo siento a cada uno de ellos. No solamente en mi nombre, sino en el de los conductores que los atropellaron y en el de todos nosotros que , intencionadamente o no, mostramos indiferencia y ceguera hacia el resto de seres. Los adorno y tomo una foto cada vez, no solo para honrar a los que me encuentro, sino para rendir homenaje a todos los seres que no vemos. Mi deseo es que el color y la luz de las flores, ramas, malas hierbas y hojas que los rodean en la muerte puedan ayudarnos a verlos a todos”.
Leyendo las palabras de Amanda, es inevitable sentir curiosidad por su opinión sobre la existencia de otras vidas. Esta es su respuesta: "Soy profundamente consciente de que somos parte de un sistema, aunque a menudo nos sintamos separados de él. Compartimos ciclos de nacimiento y muerte, crecimiento y decadencia, fuerza y senescencia con otros seres. Me imagino el más allá como una transformación o una transición a otra cosa, a algo física, energética y ecológicamente diferente, quizás en planos de existencia y ser que no podemos comprender completamente. El misterio es inquietante y reconfortante para mí".
Lo que está claro es que Amanda construye sus altares con todo el cariño y el respeto del mundo.

























Amanda Stronza: Instagram