La herramienta, una Nikon P900 zoom con la que apuntar hacia el cielo nocturno. El lugar en la tierra, un rincón de Quebec. El artífice, el fotógrafo Daniel Pelletier. El resultado, un cara a cara con la luna con sus caras, con sus mágicos surcos, con su esplendor cósmico y su enigmática y desbordada belleza.
https://www.youtube.com/watch?v=2PbUjTxiyNQ
via Colossal
