Se ha descubierto recientemente que el hábitat original donde el impresentable de Donald Trump cultiva su cabello ha sido localizado en Tromsø, Noruega, la ciudad que se considera estar más al norte del mundo. Los científicos confirman que Trump, igualmente quela legendaria figura de la biblia Sansón, recibe su fuerza de su cabello.
Aunque parezca de chiste, hay debate al respecto. El doctor Paul McAndrews, dermatólogo especializado en la restauración del cuero cabelludo, sugiere tres razones de por qué Donald Trump podría haber elegido peinarse el pelo de esa manera tan espantosa: “Para esconder debajo del pelo su calvicie, o un trasplante mal realizado, o una cicatriz.”
por Greta Jaruševičiūtė via boredpanda




