La historia de Mamoudou Gassama, un joven inmigrante africano de 22 años, es la historia de otro héroe anónimo que ha impactado a la sociedad francesa y ahora está impactando a todo el mundo.
Gassama es de Mali, un país del África Occidental, y como muchos de sus compatriotas había emigrado a París en busca de un destino mejor; un “sin papeles” más que no sabía cómo iba a cambiar su vida hasta una fortuita tarde de sábado en la que de regreso a su casa vio como una multitud de gente se agolpaba en una acera mientras miraban con terror como colgaba un niño de un balcón.
Sin dudarlo ni un momento, Mamoudou escaló, en 30 segundos y con increíble facilidad, las cuatro plantas que lo separaban del niño dejando boquiabiertos a los testigos con su hazaña.
"No pensé en los pisos, no pensé en el riesgo", declara el joven. "Lo hice porque es un niño. Realmente me gustan los niños”. Habib Bibou, uno de los presentes, consiguió grabar la heroicidad en un vídeo.
