En 2014, la NASA descubrió un planeta parecido a la Tierra en el "cercano" sistema solar Kepler.
Kepler-186f, llamado el primo de la Tierra. Se encuentra a aproximadamente 490 años luz de la Tierra en la constelación del Cisne.
El planeta está dentro de la zona de habitabilidad, también conocida como la zona de Ricitos de Oro, es decir, la región alrededor de una estrella (sol) dentro de la cual los objetos de masa planetaria con suficiente presión atmosférica pueden soportar agua líquida en su superficie.
Según la NASA, los planetas previamente encontrados en zonas habitables, son al menos un 40% más grandes en tamaño que la Tierra y la comprensión de su composición es dificil. Sin embargo Kepler-186F es más parecido a la Tierra.
Kepler-186F está más cerca de su sol que la Tierra, lo que hace que su año dure unos 130 días.
La temperatura media de su superficie, sin embargo, se considera que es parecida a la de la Tierra, debido a la menor luminosidad de su estrella.
Los astrónomos creen que su órbita es lo suficientemente alta como para escapar del bloqueo gravitatorio (bloqueo de las mareas), lo que le permite su rotación, aunque lo hace de una forma mucho más lenta que la Tierra. Esto significa que sus ciclos día-noche probablemente duran semanas o incluso meses.
"Sabemos de un solo planeta donde existe la vida, la Tierra. Cuando buscamos vida fuera de nuestro sistema solar nos centramos en la búsqueda de planetas con características similares a las de la Tierra. Encontrar un planeta en zona habitable comparable a la Tierra en tamaño es un gran paso adelante ", dijo Elisa Quintana, científica investigadora del Instituto SETI en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Moffett Field, California.
