¿Qué pasaría si nos expresáramos cara a cara con alguien como lo hacemos en las redes, tras la cortina del ciberespacio, protegidos por el "pseudoanonimato" del mundo virtual?
Seguramente nos quedáramos sin un buen puñado de amigos, ya que no es lo mismo compartir nuestra vida en las redes sociales, que en la vida real.

Como, por ahora, hay casi impunidad absoluta, los temidos trolls se dedican a dejar su tóxica impronta en el ciberespacio. Para crear conciencia sobre el ciberbullying y demostrar lo tóxicos que resultan estos comentarios innecesarios, Monica Lewinsky y la agencia BBDO de Nueva York crearon una nueva campaña titulada In Real Life, #BeStrong.

Lewinsky ya ha promovido la lucha contra el bullying en otras ocasiones. Anteriormente, trabajó con Vodafone para desarrollar emojis especiales que pudieran ayudarle a los jóvenes a detectar y reportar el ciberbullying. Esta vez, invita a los espectadores a explorar la manera en la que estos mensajes de odio pueden estar dirigidos a cualquiera de nosotros, independientemente de nuestra edad, género, raza, orientación sexual, etc.
Este experimento social nos envía un mensaje muy poderoso. Cuando nos topamos con una situación de bullying en la vida real, muchos sentimos la necesidad de intervenir. Pero entonces, ¿por qué cuando sucede lo mismo en línea nos quedamos callados... o peor aún, participamos en este tipo de humillaciones?
Os dejamos este estimulante vídeo para reflexionar:
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h/t: Konbini