También una pared sin wifi por 700 € y medio pulmón y una cabina de teléfono al módico precio de 650 € y un unicornio. Los alumnos de una escuela de publicidad crean una campaña para concienciar del precio abusivo de los alquileres en las grandes ciudades.

Cualquiera que se haya visto obligado a enfrentarse a la búsqueda de un techo donde vivir en lugares como Barcelona, Madrid y por desgracia cada vez más ciudades, lo ha sufrido en sus carnes.
Encontrar una vivienda digna a un precio razonable es una misión imposible. Por eso, estos carteles que han invadido el barrio de Malasaña en Madrid sorprenden lo justo.
Mikel Fernández y Verónica Ratero son los creadores de esta campaña que ya se ha convertido en un fenómeno viral y que saca una sonrisa a todo aquel que se encuentra uno de estos carteles.
Pero aunque estos chicos -que viven en primera persona este abuso- han utilizado acertadamente el humor y la ironía para denunciar esta situación, la realidad tiene poco de graciosa.
A los precios desorbitados hay que sumar que muchos de estos pisos ni siquiera se encuentran en buen estado para habitar y que detrás de estas altas cifras muchas veces lo que encontramos son apartamentos enanos, sin luz o buhardillas en las que ni siquiera se puede poner de pie una persona con una altura normal.
La Comunidad de Madrid tiene el alquiler más caro de España. En la capital, los precios han subido en un año casi un 8 % y cerca de un 40 % en 4 años, lo que a la larga provoca la perdida de identidad de los barrios y ciudades.
Los responsables de la campaña animan a todas aquellas personas que quieran sumarse a la denuncia de casos abusivos que conozcan en redes sociales con el hashtag #STOPM2DEORO para generar conciencia, pedir una solución y evitar tener que pagar un cojón de pato, empeñar un riñón o vender nuestra alma al diablo para poder tener un techo al que llamar hogar.
h/t: Mis gafas de pasta







