De toda la oferta musical y festivalera que hay en el panorama nacional, hay una que destaca sobre las demás porque construye su pequeña y modesta propuesta sobre los cimientos sobre los que ser erigen los grandes sueños. Una que merece ser salvada: la del festival El Bosque Sonoro.
Los pasados 7, 8 y 9 de junio, la pequeña localidad de Mozota (Zaragoza) estaba lista para convertirse, por quinto año consecutivo, en el escenario principal de un proyecto nacido de la ilusión, en el que conviven el amor por la música, la naturaleza y la magia que hay en los rincones más insospechados de nuestra España vaciada.
Así piden colaboración los vecinos y los organizadores de El Bosque Sonoro.
El corazón de su ya mítica chopera iba a ser inundada por las canciones de artistas como Luz Casal, El Kanka, Rodrigo Cuevas, Depedro, Tulsa y Rocío Márquez & Bronquio, entre otros. Este año, la guinda del pastel la pondrían el dúo Amaral, ofreciendo la única actuación que iban a realizar en Aragón en el contexto de su gira nacional.
La última jornada, la del 9 de junio, iba a ser el cierre perfecto a otro año lleno de magia, música, naturaleza y convivencia, pero la meteorología, con una DANA, arrasó con el recinto, las canciones y los sueños de todos los que han hecho posible El Bosque Sonoro durante 5 años seguidos.
Toda las infraestructuras quedaron dañadas por las fuertes lluvias por lo que ahora, los organizadores del festival y los vecinos de Mozota piden ayuda para volver a poner en pie un proyecto que ha hecho posible otra manera de entender el concepto de "festival".

Este proyecto cultural y musical pone ahora en marcha un crowdfunding para "paliar parte de las pérdidas económicas" causadas por las tormentas que obligaron a cancelar los conciertos del domingo 9 de junio.
Entre otras cosas, lo que se recaude "servirá para hacer frente a los gastos y necesidades que no pueden ser cubiertos por los seguros de cancelación y responsabilidad civil con los que cuenta el festival".
Estos gastos son los derivados de los días extra de trabajo de personal para montaje y desmontaje, ya que no se pudo acceder a las zonas afectadas en el tiempo que estaba previsto. Durante estas semanas se ha tenido que limpiar, sustituir y reponer el material, así como acondicionar los terrenos con personal y maquinaria especializada.
Además, el objetivo es poder rehabilitar y acondicionar el entorno para que estas lluvias no produzcan en el futuro tanto daño como el que han ocasionado", añaden en una nota de prensa.

Con el dinero recaudado pretenden además, crear en el bosque de Mozota "un espacio comunitario de creación y desarrollo de proyectos culturales en el entorno rural".
Si quieres hacer tu pequeña aportación para mantener vivo este bosque único, puedes hacerlo en GOTEO.
Salvemos la música, salvemos las canciones, salvemos la cultura, salvemos El Bosque Sonoro.