La ilustradora Cecile Dormeau dibuja mujeres sin trampa ni cartón
Cecile Dormeau es una ilustradora francesa con un talento para reflejar con ironía y descarado humor su realidad, su cotidianidad y, por extensión, la de muchas mujeres como ella.
Cecile Dormeau es una ilustradora francesa con un talento para reflejar con ironía y descarado humor su realidad, su cotidianidad y, por extensión, la de muchas mujeres como ella.
La joven ilustradora Planet Prudence afirma que estos dibujos explican y resumen perfectamente su vida, lo que significa tener veintitantos años, sentirte muchas veces fuera de lugar en una sociedad a la que muchas amenudo no entiendes en absoluto.
¿Recordáis los libros en los que buscábamos a Wally cuando éramos niños? Pues ahora que ya somos mayorcitos, toca preguntarse: ¿Dónde está Trump?
Cyanide & Happiness (Cianuro y Felicidad) son series de tiras cómicas sencillas y atractivas creadas por el equipo de Explosm: Dave McElfatrick, Kris Wilson y Rob DenBleyker.
Las tiras cómicas del dibujante Mr. Lovenstein, alias J. L. Westover, se distinguen por su humor negro, su cinismo y su permanente tono descarado y gamberro. ¡No deja títere con cabeza!
Las ilustraciones de Marcos Severi es sutil, tragicómica, llena de simpatía y de humanidad.
Cuando fracaso en mi empeño de encontrar las palabras adecuadas, trato de encontrar una imagen que pueda hablar en mi silencio.
El dibujante Shanghai Tango es reconocido por sus inteligentes e ingeniosos cómics minimalistas, con los años el artista ha reunido una gran colección de obras.
El ilustrador y diseñador gráfico colombiano Fluvio Obregón encontró la inspiración en el pasado mundial de fútbol.
La genial ilustradora Agustina Guerrero [previamente en Cultura Inquieta] ha querido relatarnos su embarazo en tiempo casi real y transmitirnos los miedos, las incertidumbres, los cambios a todos los niveles y también las sensaciones más íntimas y emotivas de este proceso tan vital. “Mi primera idea era hacer otra cosa totalmente distinta –asegura Agustina-, pero cuando me quedé embarazada, lo único que me apetecía dibujar era lo que me estaba pasando. Y pensé que si dejaba pasar la oportunidad de hacerlo, se perderían un montón de sensaciones y matices. Por eso me lancé sin pensarlo y la verdad es que lo disfruté muchísimo”.