40 días, el periodo ideal para llevar a cabo una práctica diaria de transformación
La cuarentena puede ser una magnífica oportunidad para establecer una práctica y cultivar hábitos durante el transcurso de 40 días.
La cuarentena puede ser una magnífica oportunidad para establecer una práctica y cultivar hábitos durante el transcurso de 40 días.
La amenaza que representa el nuevo coronavirus (COVID-19) para la salud física es grave, y a medida que el brote continúa y nos está obligando a aislarnos en nuestros hogares durante día tras día y a adoptar medidas muy severas, el miedo, el estrés y la incertidumbre están horadando la salud mental de miles y miles de personas.
El filósofo surcoreano Byung-Chul Han es, sin duda, uno de los filósofos más famosos y respetados de la actualidad. Es un destacado diseccionador de la sociedad del hiperconsumismo.
En la víspera de Navidad de 1664, un residente de Londres llamado Goodwoman Phillips fue hallado muerto en el destartalado distrito de “San Los bubones” reveladores en su cadáver no dejaron ninguna duda sobre la causa de la muerte. Su casa fue sellada y las palabras “Señor ten piedad de nosotros” fueron pintadas en la puerta en rojo: Phillips había muerto de peste bubónica.
Si andamos preguntándonos si es posible sacarle provecho a estas semanas tan duras y desconcertantes de resistencia y de aislamiento, estaría bien que recordásemos cómo William Shakespeare le sacó un increíble partido a la cuarentena que tuvo que pasar por la peste bubónica que arrasó Inglaterra entre 1665 y 1666.
Amalia Fajardo, escritora y blogger, es la autora del siguiente artículo de opinión. En él, Fajardo recoje su visión respecto a los últimos acontecimientos y la crisis sanitaria mundial, en la que el individualismo queda en evidencia, pero nuestro modelo de vida, aún más.
Estamos en la primera semana de aislamiento, el número de infecciones, hospitalizaciones y fallecimientos causados por COVIT-19 ha crecido sensiblemente, y la esperanza es alcanzar el nivel máximo lo antes posible para luego pasar a la fase con tendencia negativa e iniciar la vuelta paulatina a la normalidad.
En medio del caos, del miedo y de la incertidumbre, siempre hay hueco para la esperanza.
Desde estos días, podemos sumar a nuestro romántico imaginario de estampas venecianas, estas que protagonizan sus canales limpios, cristalinos y llenos de pequeños peces.
Como efecto colateral, una de las consecuencias lógicas aunque no esperadas de la pandemia del COVID-19, es el momentáneo respiro que la raza humana le estamos dando a la Tierra.