Curiosas fotografías del rodaje de la película "El planeta de los simios" en 1963
En 1968, el director de cine estadounidense Franklin J. Schaffner abrió la franquicia de El Planeta de los Simios con una notable película de buena ciencia ficción.
En 1968, el director de cine estadounidense Franklin J. Schaffner abrió la franquicia de El Planeta de los Simios con una notable película de buena ciencia ficción.
En un mundo en el que la humanidad ha dejado de sonreír, el Gobierno ha creado las "Sonrisas", una especie de neogeishas que tienen como única función la de complacer plenamente a sus clientes.Meiying MG-01 es la primera de un nuevo modelo en fase beta. Ha salido defectuosa, pues a pesar de poder hacer muchas más cosas que las demás, no es capaz de sonreír...
Una aventura felina en tercera persona situada en una ciberciudad con un antiguo misterio que el gato protagonista debe resolver para escapar, es el argumento de este precioso videojuego.
Llega, en formato de adaptación a la pantalla, un mundo que finalmente vive en paz tras la omisión de ciertos aspectos y la adicción a SOMA, una droga que “cura” la tristeza. Por fin, el clásico del escritor y filósofo británico Aldous Huxley, hará base en nuestros hogares.
La luz solar ha muerto. La única iluminación que existe en esta distopía es la que se escapa sutuilmente de los letreros de neón que permanecen vivos en el corazón de las ciudades deshabitadas.
El arte sirve como un vehículo de expresión y creacion en el que se dan de la mano referencias, conceptos y procesos que componen ideas que, en apariencia, son irreconciliables, pero, de repente, se hacen posibles.
Cuando en 1999 se estrenó en las salas esa distopía que fue "Matrix" en la que se mezclaba ciencia ficción, filosofía, religión y cyber punk, todos nos quedábamos boquiabiertos con la historia de Neo, Morfeo y Trinity.
En noviembre de 1986, menos de tres meses después de la explosión de Chernóbil, McMillan visitó por primera vez Ucrania. "Quería seguir tomando fotos para lograr las mejores imágenes posibles y, de tanto volver, terminé registrando el paso del tiempo", ha declarado el fotógrafo canadiense a Verne.
Dureza, miserias y el desencanto de la posmodernidad, caben en cada brillante ilustración del alemán Sergio Ingravalle.
Vivimos alienados en un mundo de consumismo, en el que prima el valor exterior de la gente, proliferan enfermedades como la anorexia, padecemos de estrés laboral, no controlamos la adicción a aparentar vidas perfectas en las redes sociales.