La ilustradora Isa Bredt convierte tu mascota en un personaje de Disney
Isa Bredt da a conocer su trabajo a través de Instagram donde miles de usuarios han alabado su técnica de dibujo al estilo Disney.
Isa Bredt da a conocer su trabajo a través de Instagram donde miles de usuarios han alabado su técnica de dibujo al estilo Disney.
Partimos de la certeza de que tener un león de 500 kilos encerrado en una casa, no es lo más aporpiado para un animal salvaje.
La creencia popular afirma que los gatos negros traen mala suerte y que no es buena señal que nos crucemos con ellos. Sin embargo, en el Antiguo Egipto se les llegó a considar animales sagrados, en la Inglaterra victoriana auguraban un próspero matrimonio y en otros lugares simbolizaban la buena suerte.
Existe en Canadá un lugar idílico que es el sueño de todo amante de la lectura, del café, de la tranquilidad y de los gatos; un lugar en el que confluyen algunas de las pasiones más bellas que existen.
La plataforma de música en streaming ha realizado un estudio que da a conocer que el 71% de los dueños de mascotas han reproducido, al menos en alguna ocasión, música para sus queridos animales.
Con base en Illinois, este dúo creativo recrea el universo de los humanos en otros a pequeña escala destinado a sus peculiares mascotas: dos caracoles.
Nos parece reconfortante que la vida dé segundas oportunidades, que cuando el destino proporciona un golpe de mala suerte, haya, casi siempre, una solución tangible para recuperar la felicidad, para seguir caminando con paso firme.
La ilustradora Yaoyao Ma van As nos relatra cómo es su vida con un animal. En cada una de sus ilustraciones, la sensibilidad, la ternura y la calidez se unen para crear un universo visual del que no vamos a querer salir.
Se trata de la guardería Puppy Spring en Gyeonggi-do, Corea del Sur y los animalitos son tan adorables que cuesta distinguir si son de verdad o peluches.
La ternura que nos produce ver a un bebé o a un cachorrito de perro o gato, nos hace desear, en muchas ocasiones, que no crezcan nunca y es porque no podemos resistirnos al dorable y achuchable aspecto que tienen.