¿Puede un robot escribir una historia que llegue a emocionarnos?
La ficción nos ha dado cientos de historias sobre robots escritas por humanos, pero ¿y si se invirtieran las tornas?¿Y si fuera un robot el que escribiera una historia sobre humanos?
La ficción nos ha dado cientos de historias sobre robots escritas por humanos, pero ¿y si se invirtieran las tornas?¿Y si fuera un robot el que escribiera una historia sobre humanos?
La compañía nipona Otome Yusha propone un indescriptible producto que se llama "Boyfriend Hug Speakers" (Altavoces 'abrazo de novio').
Nosotros somos unos grandes amantes de los gatos, somos adictos a oír sus ronroneos cuando están a gusto, a acariciar sus pelajes suaves y a verlos jugar, moviendo sus patas, con cualquier objeto que se les ponga por delante.
Como en una película de Spielberg a lo "Jurassic Park" o "La Guerra de los mundos", los habitantes de Toulouse asistieron a un espectáculo asombroso en el que sus calles fueron tomadas y recorridas por dos criaturas robóticas colosales que crearon escenas impresionantes.
Imaginemos el impacto que supuso en 1927 ser espectador de "Metrópolis", la obra maestra de Fritz Lang, una distopía visionaria de profundo calado sociopolítico con una robot que protagonizó escenas míticas y las fantasías de más de uno. Ahora esa distopía se ha convertido en realidad de manos de una empresa china.
David Wilson quizás sea hoy en día una de los directores más creativos que pueden sentarse tras una cámara. David Wilson nunca ha pisado una escuela de cine.
Adam Martinakis es un artista greco-polaco que combina la filosofía y la tecnología en su serie de cuerpos futuristas en 3D. Con intención de profundizar en el efecto de la tecnología en su relacón con los seres humanos, el artista digital explora estas cuestiones mediante la creación de cuerpos que mezclan la tecnología digital y los sentimientos íntimos en sus trabajos.Los diversos sentimientos y emociones son representados con toques minimalistas, mientras que la figura humana es representada a base de venas, cables y trozos de metal, para expresar su lujuria y su deseo, en un intenso diálogo de lenguaje corporal