Cámaras remotas descubren una tribu no contactada aún en la selva amazónica
Unas sorprendentes fotografías hechas con cámaras accionadas de manera remota revelan una tribu no contactada viviendo en aislamiento en la selva amazónica.
Unas sorprendentes fotografías hechas con cámaras accionadas de manera remota revelan una tribu no contactada viviendo en aislamiento en la selva amazónica.
¿A quién no le gusta ponerse panza arriba y que le rasquen la barriga a dos manos? Y es que las cosquillas, o las caricias con ritmo, son probalblemente una de las cosas más placenteras de este mundo loco y terrenal.
Will Burrard-Lucas es un fotógrafo británico que, inmerso en un estudio científico capturó, casi por casualidad, a un leopardo negro bajo un manto de estrellas.
A pesar de ser diferente, este ejemplar es acogido sin ningún problema en su manada ubicada en la Reserva Nacional Masái Mara de Kenia.
El instinto de supervivencia es impresionante. Si no que se lo digan a esta oruga Phobetron pithecium, más conocida como oruga mono por sus patas peludas, que imita la forma y el color del arácnido para pasar desapercibida y no ser atacada.
Los conservacionistas de Nepal celebran una victoria después de revelarse que su población de tigres salvajes casi se ha duplicado desde 2009.
Es fantástico el poder de la música; nos rescata, nos alegra, nos etristece, nos hace volar, nos hace soñar, nos recuerda a gente, nos emociona, nos recorre todos los rincones del cuerpo sin dejar ni uno solo, es uno de los motores de la vida de muchos de nosotros y además es terapéutica, sana el cuerpo y sana el alma.
Con ambos padres fotógrafos de naturaleza, Tippi Degre ha tenido una infancia increíble. Antes de que naciera, sus padres se trasladan desde Francia a Namibia, África, donde creció rodeada de animales salvajes como cebras, elefantes, guepardos y leones.
Feral Children (niños salvajes) es el último proyecto fotográfico de la fotógrafa alemana residente en Londres Julia Fullerton-Batten. En Feral Children Julia echa una mirada más oscura a lo que es crecer en circunstancias inusuales.La Niña Sin Nombre “me inspiró para investigar más sobre otros casos de niños salvajes,” explica la autora. “Encontré que había un número considerable de ellos. En algunos casos era porque el niño se perdía, y se lo quedaban animales salvajes, y especialmente aquellos abandonados o desatendidos por sus padres. Estos casos documentados existen en 4 de los 5 continentes.”