Los murales callejeros del artista visual brasileño Pablo Malafaia
Pablo es una de esas personas que no puede dejar de mirar a su alrededor y, de esa observación de la vida, brotan pinturas que plasma en muros y de manera casi orgánica.
Pablo es una de esas personas que no puede dejar de mirar a su alrededor y, de esa observación de la vida, brotan pinturas que plasma en muros y de manera casi orgánica.
Los vestigios de un naufragio, una guerra o una pandemia como la que nos ha asolado en el último año, son las personas, las almas y los corazones que se han quedado en el camino; de todo lo olvidable, son lo inolvidable.
El arte es ese ente abstracto que juega con nuestros sentimientos, nuestras emociones, nuestros pensamientos y, también, nuestras percepciones.
El arte callejero y las instalaciones urbanas son corrientes artísticas que hace décadas que llegaron para quedarse; son un estilo de vida que ya forma parte de nuestras vidas cotidianas llenándolas de color e inspiración.
La luz busca su sitio y, a veces, ese sitio está a miles de kilómetros de nuestra base terrestre. El talento y la sensibildad tienen alas y son capaces de fluir más allá del espacio y del tiempo.
Nos vamos de viaje hacia un mundo de flores, belleza e infancia, de la mano de la artista Lula Goce, quien da vida y color a través de sus magníficas obras de arte, arte que florece en las fachadas.
El arte tiene entre sus cientos de propósitos y objetivos, el de remover conciencias y el de reivindicar cada una de esas causas que han azotado a las sociedades a lo largo del tiempo.
Keith Allen Haring, un icono del graffiti, la generación pop y la cultura callejera de la Nueva York de los años 1980, tiene un documental dedicado a su vida y obra.
“Alguien va a tener que derribar la puerta”: Banksy se une al #BlackLivesMatter con una obra en honor a George Floyd.
París, Seattle o Barcelona son lienzos en blanco en los que plasmar arte y creatividad aun en tiempos de pandemias y confinamientos.