Este pasaje surrealista recientemente instalado en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, crea un serpenteante camino aéreo que permite a los visitantes pasear entre las copas de los árboles.
La pasarela de acero y pino, Kirstenbosch Centenary Tree Canopy comienza en el suelo del bosque, se inclina gradualmente hacia arriba y finalmente eleva a los paseantes a un espectacular punto de observación por encima del follaje.
Desde las alturas, los usuarios pueden observar el bosque sudafricano en toda su gloria, y con todo tipo de clima. A veces, deben llevar paraguas para caminar a través de las nubes y la niebla que envuelve el camino elevado.

Bancos colocados periódicamente a lo largo de la pasarela ofrecen lugares ideales para disfrutar de la belleza de un amanecer o puesta de sol mientras estamos suspendidos en la atmósfera.
El sinuoso puente, inspirado en la forma del esqueleto de una serpiente mide 130 metros de largo, el equivalente a unos 1.5 campos de fútbol.

Fue construido durante un período de dos años gracias a 400.000 dólares de donaciones privadas. Levantando cuidadosamente vigas de acero prefabricadas sobre el dosel, los constructores fueron capaces de dar a la gente una sorprendente y novedosa forma de apreciar el bosque, causando un mínimo de perturbación al medio ambiente natural.
Vía MyModernMet






