Azuma Makoto era el atrevido bajista de una banda de rock, pero un buen día decidió cambiar los escenarios por los bouquets, los ramilletes y demás arreglos florales.
Ahora se ha convertido en toda una estrella del mundo de las flores en Japón. Este escultor botánico canaliza la valentía y el espectáculo del punk-rock en esculturas botánicas que rechazan los convencionalismos.
Azuma Makoto ha colocado flores sobre el hielo, las ha lanzado al espacio exterior y también les ha prendido fuego. Sus creaciones han adornado una planta de energía abandonada en Bélgica, una cantera de piedra subterránea en Japón e incluso han viajado hasta la estratosfera.
Desde el estudio AMKK en Tokio, Makoto y su equipo han producido innumerables creaciones experimentales y exposiciones en todo el mundo cambiando en muchas ocasiones la perspectiva sobre la belleza efímera de las flores y su poder de permanencia.
"La belleza de las flores atraviesa las fronteras de períodos de tiempo, países, idiomas y religiones, y la gente siente instintivamente la singularidad de su belleza", comparte el artista.
A menudo fotografiadas en estados y escenarios extremos, sus obras de arte botánicas captan todo el protagonismo en cualquier espacio en el que estén instaladas, ya sea arquitectónico o ambiental.
Sus poéticos y poderosos proyectos no sólo invitan a las flores a “brotar” en territorios inusuales si no que animan a los espectadores a apreciar y considerar la vida del mundo natural.











