Parecen esculturas de mármol, pero lo cierto es que son obra del diseñador digital Travis Durden.

Si nuestros héroes de Star Wars viajaran al pasado hasta la antigua Grecia, es muy probable que los lugareños les tomaran por dioses o al menos, por personalidades legendarias dignas de las mejores epopeyas.
Sin duda, habrían creado una religión entorno a ellos para contar sus batallitas, y qué mejor para reflejar la admiración de sus seguidores que levantar en su nombre esculturas de mármol para que perduraran en el tiempo.

Desde luego la idea de Travis Durden es seductora. A primera vista parece una locura, pero observado su obra de cerca, se podría decir que el diseñador ha conseguido encontrar el equilibrio entre las formas clásicas y la cultura contemporánea.
Star Wars siempre ha sido una fuente de ingresos segura, razón de más para que jóvenes artistas que quieren darse a conocer utilicen su temática para alcanzar cierta notoriedad en las redes, como es el caso de este diseñador que no ha tenido ningún reparo en mezclar épocas y estilos.

Parece que el artista hizo un viaje a París y pasó un buen rato entre las esculturas expuestas en el Museo del Louvre. Hizo una selección de aquellas con las que podía trabajar mejor y al volver a casa, se sentó en su ordenador dispuesto a no levantarse de la silla hasta conseguir el efecto deseado en cada una de las piezas.
Eso sí, que no haya confusiones, la inspiración clásica es evidente, pero no todas las obras que usa como base para su trabajo pertenecen a la antigua Grecia.
Por poner un ejemplo, su obra ‘Love Droid’ en la que C-3PO está a punto de besar a una joven, está inspirada en la escultura ‘Eros y Psique’ del escultor neoclásico Antonio Canova, que realizó la obra a finales del s. XVIII.

Igualmente, dada la temática, resulta divertida la broma y es que es casi imposible no caer en la tentación de imaginar cómo habría sido la obra de Fidias o Policleto si Darth Vader hubiera estado paseándose por tierras griegas en aquella época. Desde luego, su frase mítica “I am your father” no habría sonado igual.




