A pesar de su encanto y nostalgia, las fotos en blanco y negro crean cierta desconexión entre el pasado y el presente. Al colorearlas, parecen rejuvencer incluso siglos.
Es una manera de acercarnos a la historia y a la vida de Japón que tanto nos fascina. Aunque el resultado parece casi magia, el proceso de coloración de estas fotografías es toralmente minucioso y manual. Incluso en el momento de trabajar con el software digital, los expertos en trabajar estas imágenes, han tenido que colorearlas pieza por pieza; pixel por pixel.
Los encargados de llevar a cabo este minucioso trabajo son un equipo de investigadores japoneses de la Universidad de Waseda, dirigido por el Dr. Ishikawa.
Kyoto en 1875 (fotógrafo desconocido)
Foto de Takeyoshi Tanuma en 1961.
1898; fotógrafo desconocido
Un granjero fotografiado por Elstner Hilton en 1910s
Kasuga Grand Shrine en Nara sobre 1880. Fotógrafo desconocido
Fotografía de Arnold Genthe en 1908.
Sumo fotografiado en la década de 1930. Fotógrafo desconocido
Granjeras por Elstner Hilton en 1910
Niños en la post-guerra, alrededor de 1950
Fushimi-Inari Shrine en Kyoto (1880; fotógrafo desconocido)
Foto de Arnold Genthe en 1908
Adolfo Farsari, 1886
Shizuoka por Adolfo Farsari en 1886
Elstner Hilton (1910s)
