Derek Ridger se encargó de inmortalizar los rostros de los clubes de Ibiza cuando veía la luz la eléctrica década de los 80.
Ibiza a finales de los 70s, era el caldo de cultivo de lo que, años después, ha llevado a la isla pitiusa a ser un icono de la explosión y las ganas de vivir.

Antes del éxtasis de calidad de mierda y Paul Oakenfold, Ibiza era otra cosa: una isla balear conocida por ser el destino favorito de famosos hippies adinerados en busca de inspiración musical. Sin embargo, también hubo un corto periodo de tiempo de cambio entre los años hippies y la nueva Ibiza, un periodo que fue desde mediados de los 70 a finales de los 80.

El fotógrafo Derek Ridgers fue de vacaciones a Ibiza en 1993 con su familia y allí encontró a un montón de jóvenes europeos y, tras fotografiar a los skinheads de Londres, decidió retratarlos.
Al parecer, ninguna publicación quiso comprar las fotos en aquella época. En 2013/2014 las fotos formaron parte de la exposición “Ibiza: Moments in Love” en el ICA (Institute of Contemporary Arts) de Londres.
El trabajo de Derek Ridgers se ha exhibido a nivel internacional desde los años setenta en ciudades tan lejanas como Londres, París, Moscú, Adelaide o Los Ángeles.


















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