Dylan Scalet no conoció a su abuelo Jack Sharp, pues nació cuando él ya había fallecido, pero lo interesante es que se aficionó a la fotografía sin saber que su ancestro también disfrutaba de capturar imágenes, y en 2014 le heredaron un baúl con las fotografías que Jack había tomado entre los años de 1950 y 1970.

Sharp era un ingeniero británico que vivía en Suiza, y en sus tiempos libres se entretenía tomando fotografías. Capturaba imágenes de la vida cotidiana, y usaba dos cámaras: una Agfa Super Silette Apotar, de 45 mm, y una Asahi Pentax K Auto-Takumar, de 55 mm, y resguardó todo el fruto de su pasatiempo en su baúl.
Las imágenes estuvieron guardadas hasta que se las heredaron a Dylan, y él aprovechó la pasada cuarentena para restaurarlas y digitalizarlas. Fue un proceso que duro mucho tiempo, pero valió la pena, pues este nieto quería compartir con el mundo el gran trabajo y perspectiva de su abuelo. Esta galería es un asombroso viaje al pasado digno de ser recorrido a través de la manera de mirar del genial fotógrafo británico.

"Era un proyecto que quería hacer desde que escaneé algunas piezas de su trabajo en la universidad, pero después de graduarme estaba más concentrado en comenzar una carrera y no tenía los fondos para conseguir un escáner adecuado. Cinco años después pude invertir en una Epson V850 y la cuarentena fue el momento perfecto para superarlo todo. Supe al instante que estas fotos eran especiales. No solo porque eran de mi abuelo, sino porque pude reconocer objetivamente la belleza de estas fotografías. Sabía que iba a ser mucho trabajo, pero sacar esto parecía lo correcto".
Dylan Scalet, sobre el trabajo fotográfico de su abuelo, Jack Sharp.












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