Los astrónomos del telescopio Daniel K. Inouye (DKIST) en Maui, Hawai, han capturado esta increíble vista del sol, regalándonos una visión sin precedentes de la estrella más cercana a nuestro planeta.
Las imágenes llegan acompañadas de vídeos que nos permiten, además de confirmar la potencia del telescopio, ver de cerca cómo funciona el sistema solar y ayudan a la investigación.
"Hemos visto los detalles más pequeños sobre el objeto más grande de nuestro sistema solar", explica Thomas Rimmele, director de DKIST. En la fotografía vemos la superficie del Sol a resolución máxima. Cada una de las células que observamos son secciones de plasma en constante movimiento, saliendo a la superficie y volviendo a sumergirse de nuevo.
La fotografía tomada es sólo una pequeña parte de toda la superficie del Sol (aproximadamente de unos 38.000 kilómetros de ancho), teniendo en cuenta que lo más cerca que se puede ubicar el telescopio es a 7.000 kilómetros de ancho del astro rey.
Aunque las imágenes fueron capturadas el pasado 10 de septiembre, no ha sido hasta este pasado miércoles cuando el telescopio se ha dado por inaugurado.
Aún está en construcción y le faltan algunos cosas para estar listo por completo. Será en julio cuando comiencen las observaciones definitivas, pero ya estamos expectantes por saber cuál puede ser su dimensión si este es el resultado sin estar del todo preparado.
Ubicado en Haleakalā (la cumbre más alta de Maui), el telescopio -diseñado específicamente para observar el Sol- tiene un espejo de casi 4 metros y una resolución 5 veces mejor que su predecesor.
Para que nos hagamos una idea de la inmensidad del Sol, cada una de las "células" que vemos en la superficie de la estrella tiene aproximadamente el mismo tamaño que el estado de Texas. Casi nada.
