El astrofotógrafo Jason Guenzel nos muestra la sorprendente superficie del Sol
A pesar de lo que pensábamos, la gran estrella del Sistema Solar se parece más a un peluche, que a una bola de fuego.
A pesar de lo que pensábamos, la gran estrella del Sistema Solar se parece más a un peluche, que a una bola de fuego.
El fotógrafo paisajístico Paul M Smith ha conseguido capturar con su cámara una extraña foto que recoge unas luces rojas en mitad del cielo nocturno.
Es un fastidio cuando las cosas no nos salen según lo planeado. Aunque, siendo justos, no se nos ocurre nada que produzca mayor satisfacción que que todo vaya tal Y como lo habíamos imaginado en un primer momento.
El planeta y el cosmos a veces se alinean para regalarnos fenómenos únicos que ocurren cada cierto tiempo y que dejan, para la posteridad, estampas de un aire épico y apocalíptico asombroso.
Fotografiar la Vía Láctea es una experiencia de otro mundo. No hay muchos eventos tan especiales como ver cómo nuestra galaxia se eleva iluminando el cielo nocturno.
La belleza de nuestra bóveda celeste es infinita. El disco estrellado de la Vía Láctea, observable a simple vista y mediante telescopios ópticos, abarca 120.000 años luz.
Los astrónomos del telescopio Daniel K. Inouye (DKIST) en Maui, Hawai, han capturado esta increíble vista del sol, regalándonos una visión sin precedentes de la estrella más cercana a nuestro planeta.
Una fotografía del Sol en la que se puede apreciar la silueta de la Estación Espacial Internacional fue presentada recientemente por la agencia NASA.