La fotógrafa residente en Bucarest Natalia Mindru, también conocida por su pseudónimo Photomicona no está interesada en imágenes lindas y empalagosas; dentro del ajetreo de la vida urbana, busca el amor crudo, real, descarado, del tipo que ruboriza las mejillas y acelera el pulso.
Iubiri Urbane o Amor Urbano, es su oda a los besos robados, a los secretos guardados y a las palabras no dichas compartidas entre los amantes, en una metrópoli que rara vez se detiene lo suficiente para que nos demos cuenta.

Cada nueva pareja es desconocida para Photomicona hasta el día de la sesión. Contactan y se comunican sólo a través de las redes sociales hasta que llega ese instante.

El subidón de entrar en ese territorio sagrado, privado, en ese espacio compartido sólo entre dos personas, nunca se desvanece, no importa cuántas veces se haya hecho antes.

Allí, entre estos extraños, ella encuentra una razón para creer en el amor verdadero, incondicional, no como lo definiría Hallmark sino como lo experimentan cada día las personas reales, apabullante, demoledor y desordenado.











Natalia Mindru Photomicona: Instagram
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