Tres mujeres que dieron su vida por amor
Hay cientos de miles de canciones, películas, libros y obras de arte que hablan de amor. Del amor romántico, del imposible, del que duele y del que puede convertirse en tragedia.
Hay cientos de miles de canciones, películas, libros y obras de arte que hablan de amor. Del amor romántico, del imposible, del que duele y del que puede convertirse en tragedia.
Hace apenas un mes, en el funeral de la madre de una amiga, asistí a un acto de amor en medio de la tristeza.
Cuando una relación se acaba, podemos sentir que se acaba el mundo, pero sólo es el mundo empezando de otra manera.
La limerencia se produce cuando fantaseas con ser correspondido/a emocionalmente por una persona con la que apenas has tenido trato.
Una llamada, una consulta en un hospital, una mirada, una carta certificada; ¡zas! la vida te vapulea en un segundo y te da un derechazo que te lleva directo y kO a una esquina del ring.
De una manera casi inconsciente, hemos interiorizado como uno de nuestros primordiales objetivos vitales el hecho de vivir en pareja.
La vida se me iba al mismo tiempo que llegaba la persona a la que más iba a amar. Qué paradoja tan hermosa. Qué paradoja tan cruel.
Hace unos años, en plena pandemia, un amigo se saltó las prohibiciones y un par de comunidades autónomas para venir a verme. Aquello no estaba bien, pero él tampoco.
Algunas personas creen que para encontrar el amor y construir una relación de pareja duradera necesitan tener primero estabilidad económica.
En los últimos coletazos de la mágica década de los años 60, no había dos personas más populares sobre la tierra que John Lennon y Yoko Ono.