A todos nos gustaría poder retener nuestros momentos más felices y los paisajes más maravillosos que hemos conocido. El fotógrafo Christoffer Relander recrea en miniatura bosques, ríos y acogedoras casas de madera.
Como si de una cápsula del tiempo se tratara, Relander es capaz de parar el reloj con sus fascinantes frascos. Lo hace mediante la técnica fotográfica de la doble exposición.
Este método tiene su origen en la fotografía analógica y consiste en realizar dos exposiciones sobre un mismo negativo.
Con una Nikon D800E, así es como el fotógrafo superpone las imágenes que no son manipuladas en ningún momento con Photoshop sino compuestas desde la propia cámara.
Fue el hecho de convertirse en padre lo que empujó a Christopher a arrancar este interesante proyecto buscando reconectar con su propia infancia.
Durante los últimos 3 años ha capturado estas imágenes en el sur de Finlandia, donde el fotógrafo vivió su niñez.
"Bosque profundo", "primera nieve", "cerca de casa", "la antigua granja del abuelo", "fin del camino" son algunos de los evocadores nombres de estos maravillosos objetos.
Estos botes forman parte de la serie "Jarred & Displaced" y ya tuvieron una primera entrega el año pasado.
La diferencia entre una y otra es que en la primera fase todas las fotografías estaban realizadas en blanco y negro y ahora el color invade estos espectaculares entornos, haciéndolos aún más realistas.
¿Os imagináis si pudiéramos guardar los lugares de vuestra infancia en tarros?.
