Quizás uno de los más satisfacorios actos de abstracción mental sea ponerse delante de un folio en blanco y dejar que las ideas fluyan hasta la mano que es capaz de ejecutar con precisión formas geométricas que dan lugar a la meditación, que dan lugar a observarlas en un momento de esa hipnosis que produce lo perfecto.
Y así, en viejos cuadernos de contabilidad de hojas sepia con cuadrícula y rayas, la mente siente que tiene un apoyo, un punto de partida y un patrón en el que puede estructurar mejor sus pensamientos y sus formas.
Esta es la perfecta y precisa obra de Albert Chamillard.
Los dibujos monocromáticos de Chamillard, realizados a lápiz y pluma, han llamado la atención por su capacidad para calmar la mente de quien los observa.
Paradójicamente, el artista confiesa crearlos mientras escucha música punk y metal; aunque cada una de las figuras que Albert plasma, es plana, el detallista sombreado que aporta a sus creaciones consigue dar una sensación de volumen por el contraste que producen las áreas más y menos saturadas.
Chamillard, utilizando trazos precisos, y, en apariencia, sencillos, crea sutiles patrones en zigzag dentro de cada uno de los planos que imagina, y asi, consigue que los dibujos cobren vida y produzcan un curioso efecto óptico de texturas, formas y volúmenes.
A parte de esta maravillosa afición, Chamillard dirige un estudio de dibujo y creación de libros en Tucson, Arizona; podéis dejaros perder en su obra en la Galería Eric Firestone en Nueva York y la Galería Etherton en Tucson.
Y a vosotros, ¿qué os producen las creaciones de Chamillard?; probad a verlas con algún tema de heavy metal de fondo, quizás, en ese brutal contraste resida el efecto que persigue.
Albert Chamillard: Instagram









