La vida está llena de giros de guión, finales inesperados y sarcasmos que hay que tomarse con relatividad, porque la vida no tendría sentido sin sentido del humor.
Y eso es justo lo que hace el ilustrador y viñetista Rémi Lascault en sus historias cortas, aportar sentido del humor a la vida con finales inesperados corrosivos y negros, muy negros.
Este artista francés, en la línea de otros como el catalán Joan Cornellá, ha estado sacudiendo el mundo con sus bromas y su acidez desde 2017 y sus más de sesenta mil seguidores en Instagram no paran de respaldar su irónica visión.
Los cómics de Lascault suelen contar con cuatro viñetas en las que desarrolla ideas que no necesitan ningún diálogo para llevarnos a finales que nos harán reír de manera incómoda.
El artista describe su estilo como "rudo" y declara que el desafío se encuentra en "inventar el chiste estúpido correcto y darle la vuelta de una manera no tan estúpida".
El resultado son cómics ingeniosos que parecen normales en los dos primeros paneles y rápidamente nos lleva por los caminos del absurdo, de lo grotesco o de lo espeluznante.
Aunque el humor negro no es para todos los públicos y en ciertos contextos puede herir sensibilidades, nosotros somos partidarios de recibir, de vez en cuando, ciertas dosis de barbaridades que nos golpeen el estómago y nos arranque una risa nerviosa y culpable.
Rémi Lascault: Instagram
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