Humor absurdo y gamberro en las viñetas del ruso Anton Gudim
Desde los últimos siete años, el artista ruso Anton Gudim deleita a su legión de seguidores con sus irreverentes viñetas de humor negro cargadas de sarcasmo e ironía.
Desde los últimos siete años, el artista ruso Anton Gudim deleita a su legión de seguidores con sus irreverentes viñetas de humor negro cargadas de sarcasmo e ironía.
La historia nos demuestra que la vena artística es hereditaria, sólo debemos dirigir nuestra atención al mundo de la farándula para comprobar la existencia de infinidad estirpes en las que se comparten los talentos.
Sentimos liberación cuando nos alejamos de los nucleos urbanos y nos reencontramos con la naturaleza. Rodearnos de la flora y fauna de nuestros bosques nos conecta de nuevo con el planeta, pero también con nosotros mismos.
Sentimos especial debilidad por los métodos pictóricos que biólogos y científicos usaban para documentar los descubrimientos.
Ha llegado el momento de confesarlo. Todos alguna vez, cuando la nostalgia nos invade, volvemos a ver nuestra película favorita de Disney para reencontrarnos con sus siempre entrañables personajes.
Mucho se habla y se admira el tratatamiento que hacen de la luz genios de la pintura como Soroya o Caravaggio que supieron plasmar con delicadeza las formas y las sombras de enormes obras de arte.
Sarcasmo procede del latín sarcasmus, que a su vez proviene del griego σαρκασμός (sarkasmós), que significa, literalmente, ‘mordedura de labios’.
Nos encanta el estilo onírico y poético de la ilustradora canadiense Alexandra Levasseur quien sitúa a sus féminas en paisajes llenos de magia.
La pandemia del coronavirus nos obligó a permanecer en casa por el bien común. Fue entonces cuando las calles de las ciudades más concurridas del mundo se vaciaron por completo dejando un recuerdo impactante en la memoria colectiva.
La ilustradora Benedicte Piccolillo llena su obra con esa esencia clásica y la pasa por el filtro de la erótica y el mundo del tatuaje.