La sombra de los artistas es alargada, y su halo puede brillar más allá de sus creaciones.
¿Os imagináis una ciudad construída por algunos de los músicos más influyentes de la era contemporánea? El arquitecto y dibujante Federico Babina lo ha vuelto a hacer.

David Bowie, Amy Winehouse, Elvis Presley y Mozart, plasmados en singulares edificios en todo un alarde de imaginación al que ya nos tiene acostumbrados Babina.
“Los paralelismos entre la arquitectura y la música son diversas y extraordinarias”. Ellos tienen un orden matemático común que regula las formas y el ritmo.
La serie de ilustraciones, titulada "Archimusic", combina la música y la letra de cada canción con la obra de arte aparecido en las portadas de los álbumes individuales y originales, la creación de una serie de diseños de fantasía que ofrecen los contenedores de transporte apilados, chimeneas altísimas y escaleras escultóricas.
“Me tomé el placer de imaginar la arquitectura llena de arte, diseñada y construida a través de la interpretación del lenguaje de un artista. La idea era contar una historia de partida de la banda sonora, escuchar la música e imaginar las formas ocultas detrás de él”.























h/t: Alternópolis