El zaragozano Álex Gracia, fotógrafo de soledades
Mi interés se dirige a explorar el lado menos visible de las personas, mostrar la soledad que sufrimos, la tristeza.
Mi interés se dirige a explorar el lado menos visible de las personas, mostrar la soledad que sufrimos, la tristeza.
Toda la belleza y la variedad que existe en el desconocido fondo marino, exhalan misterio y color, el que poseen su ecosistemas de organismos y multiformas.
Son las personas que pasan desapercibidas en las pinacotecas y salas de exposiciones, pero tan necesarias como las obras que en ellas se muestran.
Inmersos en el atípico mes de febrero, seguimos mirando hacia adelante con la esperanza de ver algunos destellos al final de no sabemos dónde.
Nuestros cuerpos, a nivel físico, se componen de miles de células, de órganos vitales, de cabellos, de extremidades, de sangre y de agua, pero a nivel emocional, se componen de muchas sensaciones abstractas que no se ven.
Si hablamos de la Torre Eiffel de París o El Coliseo de Roma, todos podemos formarnos, rápidamente, una imagen en la cabeza del aspecto que presentan sus formas y su arquitectura.
Contar historias sin palabras en un mundo que se rige por millones de impactos visuales al día, es toda una proeza artítstica y social.
Los telediarios cumplen a la perfección su función de tenernos informados (o desinformados según se vea), pero igual nos gustaría conocer la actualidad de manera más divertida, cercana e incluso imparcial.
La vida es cuestión de perspectiva y según la que tomemos o la que le demos, la realidad puede convertirse en algo divertido, absurdo e impensable.
Exposición "Spectre: hacia un nuevo sonido de ciudad", Casa Seat, Barcelona.