Cambiando tinta por café, Giulia Bernardelli crea impresionantes obras de arte utilizando alimentos como medio. La artista italiana produce intrincadas pinturas que parecen haber sido creadas por derrames o goteos de una cuchara.
Retratos, animales y paisajes marinos, parecen elaborados con tanta facilidad que se pensaría que han sido creados por casualidad. Pero es la aparente facilidad de estas caprichosas composiciones lo que realmente muestra la increíble habilidad de Bernardelli.

Bernardelli tiene el don de imaginar el potencial de un material, transformándolo en algo extraordinario. No planea su trabajo con antelación y en su lugar confía en sus instintos.

"Por ejemplo", dijo, "cuando bebo café, reflexiono sobre los matices que podría crear si lo vertiera sobre la mesa. En el desayuno, me puedo imaginar las huellas dejadas por un gato que hubiera caminado sobre la mermelada".










