Exisitió una chica tímida, con cola de caballo que inspiraría a la misma Brigitte Bardot, y que se negó a desnudarse delante de Picasso.
Hablamos de Sylvette David, musa del pintor malagueño. Nacida en el soleado sur francés, Sylvette inspiró a Pablo Piscasso en más de 50 obras, entre pinturas y esculturas.

Hija de la pintora inglesa Honor Gell y del galerista de París Emmanuel David, Sylvette tenía 19 años cuando trabajó con el artista.

Picasso tenía entonces 73 años. Sylvette era la novia de Toby Jellinek, un joven artista vanguardista que hacía muebles de metales forjados. Picasso le compró dos sillas de madera, cuerda y metal y la pareja se las llevó en una modesta vespino a La Galloise, la casa en la que el malagueño vivía con Françoise Gilot, madre de sus dos hijos.
Deslumbrado por las posibilidades pictóricas del rostro y el pelo largo de la tímida chica francesa, Picasso no tardó en proponerle a Sylvette que posara para él e iniciaron una relación artística que culminó en alrededor de 60 trabajos.

Sylvette, Sylvette, Sylvette: Picasso und das Modell (Sylvette, Sylvette, Sylvette: Picasso y la modelo), en el Kunsthalle de Bremen (Alemania) hasta el 22 de junio de 2018, ha sido una sorprendente exposición que ha puesto bajo el mismo techo por primera vez la serie completa de obras de Picasso con Sylvette como musa.
El conjunto abarcaba pinturas, dibujos, esculturas de metal y cerámica; algunos de ellos no se habían exhibido antes al público.

Hoy en día Sylvette es una artista afincada en Londres (se hace llamar Lydia Corbett) y es toda una leyenda de la historia del arte por haber inspirado al artista en una de sus etapas más activas de los años 50.














